“Progreso te daré si, dándome tu voto, me adorares”
13 05 2008Cristo fue tentado por Satanás, el padre de mentira, de la misma manera en que hoy el pueblo es tentado por el Dr. Leonel Fernández, que por mentiroso es “hijo de su padre el diablo”, en lenguaje bíblico. Es así como dice: “Progreso te daré si, dándome tu voto, me adorares”. Y como el Señor Jesucristo diré: “Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás”. Reitero: la ignorancia de muchos que se proclaman cristianos les hará rendirse ante esta bestia que imita la imagen de Satanás: vistiéndose como blanca oveja, pero por dentro es un lobo rapaz… un sangriento león, haciéndole honor a su nombre.
Lo he dicho y lo volveré a decir: Dios al centro y la patria delante. Y son precisamente los principios cristianos los que me impiden votar por un hombre que se ha creído Dios, que ha destruido la institucionalidad de la nación, que ha abusado de su poder, que ha pisoteado las leyes, y que es culpable de las “seis cosas que aborrece Jehová” y las “siete que abomina Su alma”.
Pase Dios igualmente juicio sobre ellos y sobre quienes ignoran que la Biblia dice: “el que sabe hacer lo bueno y no lo hace, le es pecado” (Santiago 4:17), y: “¡ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!” (Isaías 5:20).
Esta, por mi parte, es mi última entrada en este blog hasta pasadas las elecciones del próximo 16 de mayo del corriente año 2008. Abra Dios los ojos del pueblo para que vea que la democracia está en peligro. Líbrenos Dios de tener a estos perversos por cuatro años más pisoteando nuestra patria y la ética de los pocos que la defienden.
¡Conciencia, verdad y ética!
Tags : 16 de mayo, ética, Biblia, cristo, diablo, Dios, elecciones, Leonel Fernández, leyes, PLD, Satanás
Categorías : Política de RD, República Dominicana
La belleza de las palabras, suavemente plasmadas en la pantalla por aquellos que se dedican a moldearlas, tras una cuidada elección y pulido de las mismas, reflejan parte de ese anhelo del hombre por aquello que expresan tantos ideales. Lo bello, lo bueno, lo puro. Pablo describía en Filipenses 4:8 el conjunto de aquellas cosas que haría bien el hombre en mantener presentes en su mente: la verdad, la honestidad, la justicia, la pureza, el amor, lo de buen nombre, la virtud y lo loable.
Ya lo he dicho y no dejaré de decirlo: la República Dominicana vive una época histórica, un tiempo en donde cada ciudadano dominicano hábil para votar tiene en sus manos una enorme responsabilidad. La misma deriva de las consecuencias que ese poder de votar significa: la posibilidad de cambiar el rumbo de las cosas, y más aún, de cerrar de una vez por todas las puertas a quienes han destruido la institucionalidad del país.
El sábado 24 de abril de 1965 toma lugar una de las gestas patrióticas más importantes de la historia de la República Dominicana. Es menester recordarla, para todos aquellos que realmente aspiran a una mejor nación.
Decir lo que otros quieren oir. Limitarse a hablar lo que otros quieren escuchar. Vivir, quizás, de acuerdo a las expectaciones de los demás. Tal es la vida de los que no tienen vida; de los que tienen que aferrarse al qué dirán para poder subsistir.
Los tiempos son para desperdiciarse. Para ahogarse junto a las penas en el alcohol. Para ocultarlo todo tras cortinas de humo, encendido el tabaco hasta el amanecer. Para recordar tiempos buenos y maldecir los presentes. Para soñar con lo que nunca existió.
Aristóteles señalaba a la oclocracia como una de las degeneraciones de la democracia, en donde las muchedumbres gobiernan en base a lo irracional por causa de la acción de la demagogia. No hace falta dar muchas vueltas en nuestras cabezas para llegar a la conclusión de que el intento de democracia de la República Dominicana ha degenerado desde hace tiempo en una oclocracia. Y más en el presente período electoral.
Hacia marzo del 2007, el ex-presidente Fidel Castro había advertido que la utilización de los biocombustibles provocaría una crisis con un gran impacto negativo para la humanidad. En la actualidad ya comenzamos a ver los primeros destellos de dicha crisis.(1)
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