¿”Se abren las ventanas”?
Recientemente leí un artículo de opinión publicado en el prestigioso diario dominicano “Hoy”, donde se alababan las supuestas cualidades pluralistas del presidente Leonel Fernández. Enarqué una ceja mientras avanzaba en la lectura, al punto de tener que concluir que el o la autora de aquel escrito cometió el error de dar un juicio apresurado en beneficio de sus concepciones a favor del presidente Fernández.
El artículo hablaba del Dr. José Francisco Peña Gómez, un auténtico demócrata y extinto líder del Partido Revolucionario Dominicano. Éste propugnó por un gobierno donde “se abren las ventanas”, donde las banderías políticas eran echadas a un lado y el gobierno abría sus puertas y ventanas a que todo aquel que esté capacitado para ello, pudiera participar en él.
No obstante, el autor de aquel artículo alababa al presidente Fernández y le equiparaba al Dr. Peña Gómez cuando el primero nombraba dirigentes de oposición en los cargos públicos. Me parece que a tal persona se le han olvidado unas cosas. En primer lugar, no ha sido ni fue parte del programa inicial del gobierno el nombrar a dirigentes o miembros de partidos de oposición, como tampoco formaba parte el Metro de Santo Domingo, obra que tiránicamente se construye, a pesar del pueblo haberla rechazado en las encuestas que se hicieron. (No hablaré de si es o no beneficiosa esa obra pública, porque lo es… sólo que no es prioritaria, a pesar de que rendirá sus frutos. Pero una cosa es clara: Debe el país dejar el pragmatismo, si en realidad quiere progresar.)
En segundo lugar, estamos muy cerca de los comicios electorales del 16 de mayo del 2008. Los dirigentes y miembros del Partido de la Liberación Dominicana, que lidera el presidente Fernández, fueron llamados en la gestión del 1996-2000 “comesolos”, debido a la exclusión de los demás partidos políticos en su programa de gobierno. Teniendo el foco puesto en las elecciones, en un gobierno donde maquiavélicamente “el fin justifica los medios”, ¿no resultaría una tesis mucho más certera el considerar que los nombramientos extra-oficialistas responden más bien a la necesidad de captar nuevos votantes?
¿Por qué daría una conclusión de esa naturaleza? No es que esté en contra de un gobierno abierto y plural, pero lo que observamos es distinto: una megalomanía y un culto de personalidad hacia el presidente Fernández, traducido en que esos dirigentes de oposición nombrados en el gabinete gubernamental, terminan abandonando sus partidos y aferrándose al del presidente Fernández. Eso no es pluralismo: eso es compra de tránsfugas, de hombres que venden su primogenitura por un plato de lentejas.
Llamo a reflexión al autor o autora de aquel artículo… a dejar de lado esa idolatría hacia el presidente Fernández, porque bien sabe usted la responsabilidad que lleva encima como gobierno que viola las leyes y que elimina sus heces encima de la Constitución de la República. El caso es grave, y muy serio, como para que pretenda manipular la conciencia del país a favor de un gobierno como este.




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