El sábado 24 de abril de 1965 toma lugar una de las gestas patrióticas más importantes de la historia de la República Dominicana. Es menester recordarla, para todos aquellos que realmente aspiran a una mejor nación.
La democracia dominicana, vilmente atropellada por el imperialismo estadounidense tras la deposición del presidente constitucional y democráticamente electo, profesor Juan Bosch, hecho acaecido el 25 de septiembre de 1963, se encontraba bajo el régimen torcido y autoritario del triunvirato.
Este gobierno de ilegal de tres hombres estuvo encabezado por Donald Reid Cabral. Características propias del mismo lo fueron la represión y persecución política, la corrupción del Estado, la presencia constante del contrabando, y la resistencia popular. Sin embargo, y a pesar de la ilegalidad de este gobierno, recibió el apoyo incondicional de la madre de las rameras que atropellan la democracia: los Estados Unidos de América. Y esto no por otra razón más que la de facilitar la influencia del país imperialista en tiempos en que tenía lugar la Guerra Fría.
Caracterizado por el irrespeto a la libertad de expresión, el cierre de industrias, violación a los derechos humanos, alto costo de la vida y aumento del desempleo, el gobierno del triunvirato tuvo que enfrentar numerosas protestas de parte del pueblo dominicano.
El 24 de abril de 1965, la valentía de los combatientes por la Constitución salió a relucir. Para el día siguiente, ya Santo Domingo estaba bajo el control de los constitucionalistas. El ilegal triunvirato había perdido su poder, aunque del mero golpe de Estado, todo devino en una insurrección armada: una lucha entre los patriotas defensores de la Constitución y las leyes, y los esclavos del imperio que pretendían seguir violando la Constitución.
Hacia el 28 de abril, cuando todo parecía indicar la victoria de los defensores de la Constitución, los Estados Unidos invaden a la República Dominicana. Terminada la guerra más adelante, sube al poder el Dr. Joaquín Balaguer: pseudo-dictador que más tarde enviaría a sus hombres a acabar con la vida de Francisco Alberto Caamaño Deñó, héroe de la gesta patriótica que tuvo lugar en abril de 1965.
Esta es la situación que hoy se vive: hombres que luchan por la Constitución, y otros que prefieren caer rendidos ante el partidarismo ciego, inclinándose ante la abominación que es el Partido de la Liberación Dominicana en la actualidad. Más aún, cuando el Dr. Leonel Fernández, supuesto presidente de la República Dominicana, se proclama heredero histórico del autor intelectual del asesinato de Caamaño.
Hoy a los jóvenes esto no les importa. Y me hago eco de las palabras de Fabio Herrera-Miniño en su artículo Aniversario de un estallido, publicado en el periódico Hoy el 24 de abril del 2008:
La gesta de abril ha caído casi en el olvido, para ser reemplazada por una sociedad atropelladora que busca disfrutar de los placeres y el dinero de una era estimuladora de la buena vida, sin importar las necesidades de los demás.
Es cierto: somos pocos los que hoy luchamos por el auténtico bienestar de la patria. Somos pocos los que hoy entendemos el valor de luchar por que se respeten la Constitución y las leyes. Somos pocos los que hoy conocemos que no hay ni habrá progreso real, si la corrupción baila reggaetón en el Palacio Nacional. Somos pocos los que entendemos que con desidia e indiferencia no ganamos nada. Somos pocos los que entendemos que hoy, 24 de abril del 2008, la República Dominicana vive tiempos históricos, previo a un 16 de mayo en el que tendrá que elegir una vez más, entre los Anticonstitucionalistas y los Constitucionalistas.
Somos pocos… pero estamos aquí.



la revolucion de abril para mi fue y seguira siendo lo mejor que ha pasado en la historia dominicana ya que existen quienes quieren echarla al olbido como el peledeismo que no ha sido mas que una sucia contabilidad de la mentira pero objetivo no se le dara por que abemos muchos que seguimos los ideales de caamaño y se siguen sumando cada dia mas ok
la revolucion de abril para mi fue y seguira siendo lo mejor que ha pasado en la historia dominicana ya que existen quienes quieren echarla al olbido como el peledeismo que no ha sido mas que una sucia contabilidad de la mentira pero su objetivo no se le dara por que abemos muchos que seguimos los ideales de caamaño y se siguen sumando cada dia mas ok
En el trnscurso de la vida en republica dominicana es menester que haya hombres y mujeres de valor ya que en la vida y en todo el mundo siempre sobresale el interes personal. francisco arberto caamaño y otros revolucionarios fueron hobres de valor y preparados pensantes en la sociedad, da pena que solo en minoria hay persona que luchen por el bienestar de la comunidad dominicana como aquellas personas del 65 pero me deleito en esa minoria porque ellas son las llamadas al cambio.