La necesidad de adecentar el sistema político en República Dominicana

Hoy es 30 de mayo. Un 30 de mayo de 1961, Rafael Leonidas Trujillo Molina, el tirano que por cerca de tres décadas había gobernado con mano de hierro a la República Dominicana, cayó muerto a manos de quienes finalmente hicieron justicia en la nación. Fueron hombres valerosos, que lo arriesgaron todo por poner fin a una de las más crueles dictaduras del hemisferio, en principio apoyada por el gobierno imperialista de los Estados Unidos de América.

Trujillo creó en el país un culto a la personalidad de grandes magnitudes. Nombró a la capital de la República Dominicana, la histórica Santo Domingo de Guzmán, como “Ciudad Trujillo”. Otras provincias del país fueron denominadas “provincia San Rafael”, “provincia Trujillo Valdez”, entre otras muchas obras que exhaltaron la imagen del tirano. Su ego se elevó tanto que llegó hasta a celebrar una “Feria de la Paz y la Confraternidad del Mundo Libre”.

Al día de hoy, Leonel Fernández Reyna, cariñosamente conocido como “Faraonel”, presenta muchas de las cualidades del tirano. A saber:

  • La celebración de la feria de los “Diez Años de una Visión”, que exhaltó su imagen.
  • La lucha encarnizada en contra los partidos de oposición con miras a destruirlos.
  • Su intolerancia y la de sus ministros hacia todo el que se les oponga.
  • La instauración de un culto a la personalidad del “líder”.
  • La elevación del Partido de la Liberación Dominicana casi al nivel de lo que fue el Partido Dominicano en tiempos de Trujillo.
  • La libertad de prensa ha sido seriamente lacerada.

Uno de los participantes en la muerte de Trujillo fue motivado a hacerlo porque, según se dice, escuchó en alguna emisora de radio cubana que en República Dominicana no había hombres para enfrentar a Trujillo, sino que tenían que esconderse detrás de las faldas de las mujeres. Hoy yo pienso que la misma frase es necesaria, pero ahora relacionada a Faraonel. Sobre todo cuando ha puesto en peligro el sistema democrático y la institucionalidad. Más aún: los dominicanos tendrán luego que llorar como mujeres lo que no pudieron defender como hombres.

El tiempo para adecentar la política en la República Dominicana no debe seguir postergándose. Es esta la razón por la que ahora, quizás más que nunca antes, estoy siendo radical con mis posiciones. No tiene derecho a quejarse por la corrupción quien no la denuncia. Pero más repugnante es utilizar un simple argumento tu quoque para defender una acción negativa de un gobierno, sobre las bases de que otro gobierno ya cometió tal acción. Justificar el mal con el mal no es la mejor opción para la nación.

Es cierto que una confrontación continua no es algo deseable. Sin embargo, mientras haya tela por donde cortar, y mientras haya mal que denunciar, resultaría indolente y necio el dejar de ocuparse en la labor de rechazo a lo que anda por mal camino. Aún los peledeístas saben que el gobierno que se ha formado es enteramente ilegítimo. Al hablar con un amigo que es militante del Partido de la Liberación Dominicana, me dio la misma respuesta que escuché de otra persona meses atrás: “Ahí está. Ganamos las elecciones otra vez. Ahora es que vamos a robar y a violar la Constitución, y no van a poder hacernos nada”. Me encantaría poder escuchar la voz del profesor Juan Bosch en torno a tal frase. Lástima que no está vivo.

Pienso que es necesario aclarar que no soy un seguidor general de la frase que reza: “el fin justifica los medios”. No obstante, tal vez lo mejor sería que el pueblo echara de lado algunos artículos de la Constitución de la República para presionar al gobierno, ante las consideraciones de que el mismo ha propagado el cáncer en los tres poderes del Estado, de que al gobierno ilegítimo de Rafael Leonidas Trujillo Molina también se le puso fin, de que Francisco Alberto Caamaño Deñó también procuró poner fin al gobierno ilegítimo de Joaquín Balaguer, y de que existen situaciones y circunstancias excepcionales que demandan de medidas que realmente ayuden a poner el orden. Y el orden no es la obediencia ciega al gobernante ilegítimo, sino la obediencia a la tal vez más importante fuente de Derecho en el sistema democrático: la Constitución.

Alguno dirá que resultaría un tanto ilógico que, pretendiendo defender la Constitución, el pueblo tenga que echarla momentáneamente de lado. Pero hay que aclarar que, cuando una nación es invadida, la única opción viable que tiene dicha nación es atacar al agresor y derramar sangre, cosa que en otras circunstancias no sería ni deseable ni propio.

Vuelvo a aclarar: el levantamiento en armas sería la última opción, y la menos deseable de todas las opciones que el pueblo tiene para verdaderamente defender los principios que han de regir el país y que se consagran en la Constitución de la República Dominicana. Siempre tiene, sin embargo, la alternativa de oponerse al gobierno mediante protestas masivas a nivel nacional. Pero debido al grado de desidia y sarasismo cobarde de una población que se acomoda con lo poco por no arriesgar nada por un bien mayor (marcada esta tendencia por el egoísmo que carcome nuestra sociedad), sería algo difícil de llevarse a la práctica.

~ por jgrullon en 30 Mayo, 2008.

4 comentarios to “La necesidad de adecentar el sistema político en República Dominicana”

  1. “Sarasismo cobarde”. Excelente figura, pero a sabiendas de la ignorancia de tanta gente, mejor hubiera sido que lo pusieras claro: “la mariconeria cobarde de los dominicanos”. Ciertamente hay similitudes entre Fernandez y Trujillo, aunque siguen habiendo diferencias, pero la situacione s para que el pais se cuide de lo que puede ocurrir. Ello puede tener consecuencias enormes para el pais, sin uno darse ni siquiera cuenta.

  2. Yo tengo mis dudas de que Faraonel llegue a ponerse completamente los pantalones de Trujillo, pero de que su forma de actuar se asemeja cada vez más a la del tirano, lo es. Le calificaría como un hombre trastornado, que no se dice: toma lo peor de la izquierda política y lo peor de la derecha política, y lo convierte en una amalgama aberrante que caracteriza a su gobierno. Pero “el pueblo lo eligió”. Allá la cobardía de los que lo apoyaron.

    P.D.: El eufemismo era obviamente necesario, ¿no?

  3. Yo considero que juzgando el pais que recibio Trujillo y el que recibio Leonel, las diferencias entre uno y otro son marcadas.
    Primero, Trujillo recibio un arrabal, llamado Santo Domingo, recien invadido por los Americanos. Sin fuerzas armadas respetables y sin ninguna institucion que avalara el titulo de pais. Un “pais” endeudado hasta la Taza, sin fuerzas armadas, sin carreteras, sin planes educativos, una moneda sin poder adquisitivo alguno, una poblacion analfabeta, sometida al abuso sobre la ignoracia. Al dia de hoy no hay un solo dominicano que no haya hecho uso de una o mas instituciones fundadas por EL JEFE. TODO lo que hoy usamos en esta sociedad, desde electricidad hasta telefonia, carreteras, escuelas, policia, ejercito, planes de educacion integral (ya no se usa eso gracias a FARAONEL), entre otras cosas. Es obvio que en todos los gobiernos y no se diga en las dicatduras siempre hay un disconforme. Pero cuando nos preguntamos si hoy en dia el mundo nos respeta o nos tiene lastima, solo tenemos que preguntarnos porque Republica Dominicana es el unico pais del mundo que sus universitarios y estudiantes no reciben la verdadera historia de sus dictadores, lideres y libertadores.
    Los dictadores son seres humanos como cualquier ciudadano de a pie.
    Pero un dictador se convierte en monstruo, cuando te quita la educacion, el derecho a opinar, a estudiar y recibir la verdad de quien eres, y cuales son tus derechos sociales y humanos.
    Todo eso lo ha hecho Faraonel… y mas. Trujillo respetaba y realzaba el conocimiento en pos de la liberacion de la mente. de donde cree que surgieron movimientos revolucionarios que resolvieron que ya era hora de un cambio. Eso surge de la educacion. Tampoco crean que los lideres de todos los movimientos que mataron a Trujillo cayeron en meteorito del planeta Kripton. Estudiaron en escuelas Trujillistas, se empaparon del conocimiento que la sociedad trujillista les brindo y actuaron para un cambio.
    Pero con Leonel no se puede. como creen que podria haber un cambio en un pais donde los profesionales no son formados de manera integral? Es imposible cambiar donde los profesionales, a pesar de ser educados, somos ignorantes de las necesidades de cambio en las sociedades.
    Leondel NO DEBE DE COMPARARSE con TRUJILLO sino con LILI y su dictadura de la PRENSA, y de la IGNORANCIA.
    Atrasando a un pueblo que ya quiere un cambio y que por este proceso de ignorantizacion, no puede expresarse de la manera adecuada. Y que de alguna manera el pueblo quizas espera un superman que venga y lo saque de los rieles antes de que pase el tren y lo despedaze.

    GRACIAS

  4. Interesante observación. Gracias por el aporte.

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