Uno de mis amigos me hablaba recientemente de una amiga suya que pedía consejo sobre una situación particular en su vida. Ella decía que, debido a que fue traicionada en una ocasión por sus amistades, se fue cerrando hasta que finalmente se le hizo y se le ha hecho difícil volver a confiar en la gente.
La traición es una de las cosas más horribles que alguien pudiera hacer. Cuando en una persona se deposita la confianza y esa persona la traiciona, la situación de amargura y posible resentimiento que surge rebasa muchas veces los límites de la humana comprensión. Lo cierto es que la confianza es para ser guardada, no para ser traicionada.
Cuando la traición derriba la confianza, el resultado usual es que la persona traicionada se atrinchere y construya murallas para evitar volver a sufrir la traición por parte de otras personas. Va negándose a la apertura, prefiere guardar sus sentimientos y pensamientos, y sencillamente se enfoca en sí misma. No quiere exponerse una vez más a la traición.
Sin embargo, la consecuencia de ese atrincheramiento, como lo evidenció aquella chica, fue el sentimiento de una fuerte soledad. Cerrada a los demás, cuasi-imposibilitada de confiar en ellos, prefirió “fortalecerse” a sí misma, hasta el punto en que ese fortalecimiento se convirtió en su propia debilidad.
Normalmente hay dos opciones para una situación como esta:
- El perdón. Es una opción difícil y costosa, pero que puede traer muy buenos resultados. Perdonar a los que traicionan. Claro: dejando ver claramente cuán herida quedó la persona tras la traición, y estableciendo límites propios sin crear trincheras indestructibles que terminen aislándole.
- Crear nuevas relaciones. Igualmente, hay que correr riesgos. Estos riesgos se pueden correr de varias maneras: o corriendo altos riesgos, o corriendo riesgos controlados. De correr altos riesgos, se confía en cualquier persona sin darle mayor importancia a la posibilidad de que pueda surgir una nueva traición. De correr riesgos controlados, se va confiando poco a poco en los demás, permitiendo que ellos se ganen la confianza paulatinamente.
Es posible restaurar la confianza tras una traición, por más que queden las cicatrices dentro de la persona. Requiere valentía, esfuerzo y auto-negación, pero vale la pena.




NO SE CIERRE A SIMIMSA PUES ESO LE TRERA CONSECUENCIAS NO POR QUE TE HALLA TRICIONADO UNA PERSONA TODAS TE VAN ASER LO MISMO ES NATURAL QUE AL PRINCIPO NO CONFIEZ PERO TODO SE SUPERA NADA ES PARA SIEMPRE PERO SI TU AMIGA NO ESTA DISPUESTA A TENER UN POCO DE CON FIANZA EN LAS PERSONAS TERMINARA SOLA Y SOLO POR ESA PERSONA QUE NO LA SUPO VALORAR ADEMAS RECUERDA QUE LA VIDA ES DEMASIADA CORATA HAY COSAS MUCHA MAS FUERTES QUE PERSONAS LA SUPERAN CON UNA FUERZA DEVOLUNTAD INCREIBLE YO SE QUE UNA TRICION ES MUY FUERTE POR QUE PASE POR ELLO Y ME PASO IGUAL PERO DESPUES LO SUPERE Y PUDE VOLVER ACONFIAR pues hojala t y tu amigapueda superar esto cundo tu quieres superar algo lo logrs recuerda que no todos los seres humanos somos iguales
¿quién no ha sido traicionado alguna vez?creo que en algún momento de nuestra vida, todos nos hemos sentido decepcionados por alguien y hemos perdido la confianza, pero también creo que no hay que cerrar las puertas, hay que arriesgarse a confiar, pero siempre con cautela. Crear muros con las personas que nos rodean acaba por aislarnos y anula nuestra verdadera personalidad.