No considero mi enemigo a nadie per se. No veo al mundo con un lente bifocal de “amigo/enemigo”: veo personas; veo seres humanos completos, integrales. Sin embargo, cuando me refiero a mis “enemigos”, hablo de la gente que vive de hacer críticas destructivas hacia mi persona.
La frase que le da el título a esta entrada me vino súbitamente la noche del miércoles. Lo cierto es que asociamos el comportamiento destructivo contra nosotros como algo de lo que no podemos aprender. Pero yo he aprendido muchísimo de mis enemigos.
- He aprendido que sus insultos y críticas destructivas hacia mí evidencian que me tienen presente, y que soy lo suficientemente importante para ellos como para merecerme sus pensamientos y palabras.
- He aprendido que mucha gente sólo se siente bien si está destruyendo a otra.
- He aprendido que cuando alguien habla pestes de ti a tus espaldas, es porque de alguna manera has impactado en su vida.
- He aprendido que aún el peor de tus “enemigos” está dispuesto hasta a arrodillarse ante ti cuando de ti quiere algo.
- He aprendido que cuanto más exitoso eres, más envidiosos tienes tras de ti. Tal y como lo dice Salomón en Eclesiastés 4:4.
- He aprendido que mis “enemigos” me dan razones suficientes para ser perseverante y seguir luchando para alcanzar metas y objetivos”.
- He aprendido que mi “enemigo” es exactamente como yo… sólo que piensa diferente.
- He aprendido que no tiene sentido perder el tiempo en los “enemigos”, cuando la vida es tan corta e incierta.
- He aprendido que, a fin de cuentas, mis “enemigos” dan pena.
Veinte años me han enseñado que la adversidad trae tanta enseñanza y sabiduría que no debería ser desperdiciada. Por eso hoy celebro a mis “enemigos”. Espero que tengan una vida feliz y próspera, y que, aún cuando lo alcancen todo, no se olviden de mí.




Muy de acuerdo con todo lo dicho, la verdad es que yo también he pensado un montón de veces en todas estas cosas, prácticamente llegaba a las mismas conclusiones. Hay una cosa que no comparto, o no te estoy entendiendo bien, ¿de veras crees que tus enemigos son exactamente como tú, sólo que piensan diferente??? Si te refieres a que son seres humanos con distintos criterios, de acuerdo, pero creo que pocas coincidencias más, ¿no?
dada la descrición de enemigo, al parecer, seré tu enemigo en este comentario…
los puntos mencionados son muy supérfluos como para que puedan crear algo constructivo.
ejemplo: “He aprendido que sus insultos y críticas destructivas hacia mí evidencian que me tienen presente, y que soy lo suficientemente importante para ellos como para merecerme sus pensamientos y palabras”
el núcleo de esto, son precisamente eso que evitas profundizar… “sus pensamientos y palabras” es de ahí de donde puedes aprender algo, no del hecho que “te tienen presente y que les importas” eso es pura chaqueta mental respecto a ti mismo… ego pues.
hay varios puntos con la misma estructura, pero la final, es la que más descepciona… “mis enemigos dan pena”… supongo que has de tener ejemplos, nunca faltan, y existe la irrompible regla de la exepción… pero, con eso, les denigras y se aprecia una falta de humildad, y no hay mejor aprendiz que el que es humilde, (en mi opinión, por supuesto).
si, bien tienes razón, algo que se le puede apreciar a los enemigos, es que no le ignoren a uno, y le hagan ver su punto de vista, de otros, te aseguro, que pagarías para que te ignoraran.
saludos!
@gemasanchezgarcia: Evidentemente, me refiero a ellos en su calidad de humano, tal cual soy, ya que de otra manera, las diferencias serían demasiadas en un sinnúmero de aspectos.
@celerno: Difiero de la opinión de que les estoy denigrando. Es más un reflejo de un sentimiento subjetivo hacia ellos, visto desde mi perspectiva actual al momento de escribir la entrada; no se trata de una perspectiva universal, objetiva, en contra suya, que procuran ponerles en un lugar mucho más bajo que yo. Vuelvo y digo: son tan humanos como yo. Estoy, no obstante, en total acuerdo contigo con el último párrafo. Sin embargo, esta entrada no pretende ser un tratado de filosofía, psicología, sociología, semántica ni nada por el estilo. Como dije, es la mera expresión de cuanto sentía en torno al tema al momento de escribir la entrada.
Saludos a ambos.
“He aprendido que mi “enemigo” es exactamente como yo… sólo que piensa diferente.”
*Si no piensa como tu entonces no son exactamente iguales…
“He aprendido que sus insultos y críticas destructivas hacia mí evidencian que me tienen presente, y que soy lo suficientemente importante para ellos como para merecerme sus pensamientos y palabras.”
*Tambien algunos lo hacen por “hobbie” y mero gusto sin importales el “quien”
La verdad es que los enemigos son los que le ponen el conmiento a esta vida “corta e incierta”, si no seria muy aburrida. ¿Donde queda el espiritu de competencia y la testosterona?
Creen sus propios pensamientos y no esten criticando a este pobre jeje…