En tan sólo minutos me desnudaste tu corazón. Lo abriste rauda. Me hiciste conocer las profundidades de tu vida… y supe qué temías, qué deseabas, qué te faltaba. Quedaste expuesta en ese instante, cuando me hiciste conocer tu íntima esencia. Comprendí en ese momento lo que hacías. Entregabas la espada al guerrero que te defendiera. Otorgabas la carta al embajador que te representara. Me hacías partícipe de tus sueños y sufrimiento para que, cual delicada flor, protegiera lo que eras. No serán deshechas tus esperanzas, ni en vano te será el haberme descubierto tu corazón. Gracias por confiar en mí.
10
Nov
08




0 Respuestas a “Gracias por confiar en mí”