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Las pasiones y el aborto

feto

Sin lugar a dudas, el aborto es un tema que genera y generará pasiones encontradas: desde los conservadores que procuran su ilegalización en todas las circunstancias, hasta los liberales que procuran que el mismo sea legalizado. Caen en descrédito aquellos que centran su campaña en descalificaciones de índole personal que no promueven más que un derroche de palabras ofensivas contra el otro bando, de una manera en que ninguno sale beneficiado. El propósito parece ser atacar la moralidad del otro: utilizar los ataques ad-hominem para aparentemente hacer valer su posición por encima de la del otro.

Ahora bien: como dominicanos, cabe preguntarnos… ¿realmente debemos caer nosotros en los apelativos injuriosos y en los términos peyorativos para defender nuestra posición respecto a un tema tan controversial? De ninguna manera. No existe justificación para lo mismo, salvo que la máxima postmodernista de que todas las respuestas son aceptables, no importa los términos que se utilicen.

Sin embargo, por encima de esas pasiones irracionales debe primar un correcto entendimiento de todas las aristas y vertientes que tiene la situación en cuestión. Los no religiosos acusan a los religiosos de atrasados, retrógradas, anacrónicos y arcaicos. ¿Es necesario llegar a ese extremo de descalificaciones personales? Pienso que, más que innecesario, carece de ética, más que aquella que se circunscribe al “todo se puede”.

Los defensores del aborto asumen el reto de su defensa señalando casos que son excepciones, y en tanto que excepciones, excepcionales. No se corresponden a la mayoría de los casos presentados en el embarazo. Algunos de estos son: la violación, el embarazo ectópico, posibles defectos del niño al nacer, entre otros. La respuesta más inmediata, por ser aparentemente la más fácil para estos defensores del aborto lo es la práctica de éste.

¿Es el aborto el remedio para una violación? No. Si acaso es un paliativo, y por cierto un muy mal paliativo. El aborto no quitará el trauma sufrido. ¿Por qué se pretende hacer del aborto la panacea en estos casos, cuando el culpable de la violación no es la criatura que se gestará, sino el violador? No es más que un asunto de doble moralidad. En épocas anteriores el castigo recaía sobre el violador, a través de la castración. Hoy la castración se considera una salvajada mientras el castigo recae sobre un ser inocente. Y entonces debemos preguntarnos: ¿Cómo llegamos hasta allí? ¿Acaso no es mejor endurecer las penas contra los violadores, aún cuando no sea necesario llegar a la castración?

¿Es el aborto el remedio para un embarazo ectópico? Tampoco lo es. Muchos casos de embarazos ectópicos son embarazos que no van a progresar, puesto que no hay vida. Esto no puede considerarse aborto, sino una cirugía necesaria que no elimina vida alguna. Otros casos de embarazos ectópicos han progresado y no son uno ni dos los casos en que la criatura nace perfectamente. ¿Qué son de alto riesgo? Sí, pero no por ello se justifica eliminar a la criatura en gestación. Inclusive, el riesgo de muerte en los Estados Unidos para embarazos ectópicos es de menos del 0.1%. Sin embargo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de ese país llevó un estudio sobre embarazos ectópicos por más de 20 años. ¿Conclusión? Ha habido un aumento de más del 500% de este tipo de embarazos desde que fue legalizado el aborto.

¿Es el aborto el remedio para cuando un niño tendrá defectos en su nacimiento? La respuesta es obvia. Estos defectos no aminoran la felicidad de una madre al tener a su hijo, ni validan el planteamiento de que, como sólo los más fuertes sobreviven, hay que eliminarlos porque no son productivos ni económicos para la sociedad. Alcorn lo plantea correctamente: “Un perro ciego todavía es un perro. Una mujer senil sigue siendo una mujer. Un niño discapacitado es aún un niño. La naturaleza y el valor de una persona no cambian por una discapacidad.” Además señala, criticando la esquizofrenia de nuestra sociedad: “Auspiciamos las Olimpíadas Especiales y alentamos a los competidores, comentando la alegría e inspiración que nos brindan. Pero cuando escuchamos que una mujer está gestando uno de esos mismos niños decimos: ‘¡Mátenlo!’”

¿Es el aborto remedio cuando peligra la vida de la madre? Entonces yo pregunto: ¿Lo es eliminar a la criatura? ¿O lo es dejar morir a la madre? Ninguna de las dos. Es el deber del médico hacer todo lo posible para salvar a ambas criaturas. Ni más, ni menos. De ahí a eliminar a la criatura, ya eso es otro asunto. Es necesario tener en cuenta que menos del 1% de todos los abortos se practican para salvar la vida de la madre, como lo afirman Shettles y Rorvik.

Por demás, el mismo aborto conlleva sus riesgos. No es verdad que se trata  de un procedimiento que es una panacea. La tasa de mortalidad asociada al aborto es 2.95 veces más alta que la de embarazos llevados a término, según Gissler, Berg, Bouvier-Colle y Buekens. Además, hay riesgos de malformaciones en niños, infertilidad, cáncer de útero y de mama, disfunción sexual, culpa inesperada, incremento en el uso de drogas y alcohol, síndrome de estrés traumático, etcétera.

El problema está en proponer soluciones fáciles a las situaciones. Si hay mucha droga, legalicemos la droga. Si hay muchos embarazos, legalicemos el aborto. Si hay mucho sexo, regalémosles preservativos a los jóvenes. Si aquí no hay empleo, vayámonos del país. Si Dios me dice que esto es pecado, llevémosle la contraria. En otras palabras, es como en el tiempo de los jueces: “Cada uno hacía lo que bien le parecía.

Los que proponen legalizar el aborto ocultan información a la gente. Como lo revelan estudios, más del 90% de las mujeres que abortaron no recibieron información para abortar informadamente. De ellas, más del 80% no lo hubiera hecho si hubieran recibido apoyo y aliento. El aborto se está ofreciendo como una alternativa inmediata, pero no se quieren considerar otras alternativas. Se trata de una guerra de doble moral. ¿Quién está en defensa de la madre? ¿Los que promueven el aborto, o los que defienden la vida?


4 Respuestas a “Las pasiones y el aborto”


  1. 22 Mayo, 2009 a las 7:08 am

    Es un excelente artículo al cual se podría aplicar aquello de Balmes: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Es un resumen que sabe destacar lo importante con audacia y astucia cristiana, que siempre está unida a la sencillez y al mensaje claro y diáfano. Así que, felicitaciones y gracias.

  2. 2 KARLA
    13 Junio, 2009 a las 8:59 pm

    muy interesante soy karka de venezuela…realmente estoy en contra del aborto me parece algo criminal e insencible de nuestra parte abortar…seriamos asesinos de una u otra forma porque le estamos quitando vida a una criaturita indefensa que no puede hacer mas sino soportar maltratos incluso la muerte….REFLEXIONEMOS!! NO MATEMOS LA VIDA…!!

  3. 4 Octubre, 2009 a las 7:40 pm

    estoy en contra del aborto creo que es un crimen,y que todos debemos de pensar que es un asecinato,dile no al aborto y si a la vida.amen

  4. 4 leticia
    20 Octubre, 2009 a las 7:50 pm

    hola ..solo para comentar lo siguente….es verdad la vida es un regalo de dios y kienes somos nosotros para negar ke un ser venga al mundo..di no al aborto ..es el peor crimen ke se puede cometer..matar a un ser indefenso ..incapaz de hacer daño….piensalo antes de cometer un asesinato..gracias


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José A. Grullón

Estudiante de Administración de Empresas en la Universidad APEC.

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