
Condeno abiertamente y sin reservas el golpe de Estado ocurrido en Honduras, así como condeno la negligencia de los medios internacionales en dar adecuada cobertura a la crisis hondureña, en pos de concentrarse en la muerte de Michael Jackson. El presidente José Manuel Zelaya, presidente constitucional de Honduras, ha sido depuesto, en buena medida por la indiferencia de las masas seguidoras de la farándula. Una adecuada cobertura de la situación pudiera haberlo evitado, o cuanto menos llamaría la atención del mundo para estar atentos a los eventos y evitar el devenir de esta crisis. Lamento este terrible incidente, y llamo a la reflexión a la humanidad: ¿dónde están nuestros cerebros?



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